Mujer embarazada y cuidados en el embarazo


Ventajas de un seguro privado durante el embarazo

Aegon  - Seguros salud privados embarazo

El embarazo es, probablemente, uno de los momentos más importantes en la vida para las mujeres: la mayoría sólo quiere lo mejor para sus hijos desde el primer momento. Por eso muchas futuras madres optan por adquirir un seguro de salud privado que les dé cobertura durante el embarazo y el parto.

Son muchas las pruebas y atenciones médicas necesarias durante la gestación, por eso es importante elegir bien entre la oferta de las aseguradoras. Se pueden consultar los cuadros médicos en las páginas web de las mismas, determinando lo que queremos a través de un formulario que te permite elegir la localización, el tipo de seguro o la especialidad del facultativo. No sólo hay que tener en cuenta al ginecólogo, sino también los horarios y cercanía del centro.

Por otro lado es muy importante también tener en cuenta la atención sanitaria que tendrá el bebé. Normalmente, con la llegada de un nuevo miembro a la familia, las aseguradoras aumentan la cuota, por lo que conviene revisar bien las coberturas y los tratamientos a los que tenemos derecho.

Ventajas frente a la Sanidad Pública

Una de las ventajas que la Sanidad Privada ofrece y la Seguridad Social no, es la de poder cambiar de médico una vez elegido uno para nuestro bebé. También podremos elegir libremente el centro en el que dar a luz y optar por tener una habitación individual tras el parto.

Pero, sobre todo, otro punto fuerte de la sanidad privada en el embarazo es el de no tener listas de esperas para las pruebas y controles, que son bastantes: generalmente serán cada cuatro semanas hasta la semana 36, cada dos hasta la 38 y semanalmente hasta el final del embarazo.

Algunas de las más importantes son la primera ecografía para determinar si el feto está vivo (sobre la semana 12), si hay más de un embrión y si existen malformaciones.  También es importante la primera analítica para descartar Síndrome de Down y defectos del tubo neural, así como la ecografía morfológica de la semana 20. Más adelante, una prueba imprescindible es el test de 0’ Sullivan, para detectar posible diabetes gestacional.

La ecografía de la semana 34 y los análisis de la 35-36 también se piden siempre para controlar el correcto desarrollo del bebé y el estado de salud de la madre, así como el cultivo vaginal para la detección de estreptococo.

Finalmente, cuando se aproxime la fecha del parto, llegan las monitorizaciones fetales, que se repiten periódicamente hasta que nazca el bebé.

Anuncios

Contracciones en la mujer embarazada

cuidadoinfantil.net

Las contracciones son uno de los síntomas que más incertidumbre y preocupación causan en la mujer embarazada de cara a la concepcion, y consisten en, como su propio nombre indica, la contracción involuntaria del músculo uterino.

Las mujeres embarazadas normalmente describen este fenómeno como un dolor que arranca en el abdomen y que desciende hacia la zona del hipogastrio, durante el cual se endurecen el útero y abdomen. A medida que se aproxima el momento del parto, aumenta la regularidad e intensidad de las contracciones en la embarazada.

Hay que distinguir entre dos grandes tipos de contracciones, las denominadas de Braxton-Hicks, cuyo objetivo es preparar al músculo uterino de cara al parto en el último trimestre de embarazo, y las contracciones pre-parto y de parto propiamente dichas, que se producen de manera regular e intensa cuando la futura madre se encuentra ante el momento de la concepción.

Una manera útil de distinguir si nos encontramos ante los síntomas de contracciones preparatorias al parto o de pre-parto es cronometrar la frecuencia en la que estas se producen. De esta manera, si se notan contracciones cada 5 minutos o menos, durante intervalos regulares que se extienden entre 30 y 70 segundos y no desaparecen con el movimiento, es señal normalmente inequívoca de que es hora de acudir al hospital para tener el bebé.


Ponte guapa durante el embarazo

mujerglobal.com

A todas las mujeres nos preocupa nuestro físico e intentamos cuidarnos y mantener un  aspecto radiante durante todo el año, haciendo especial hincapié en los meses estivales, en los que se suele poner en marcha la llamada “operación bikini”.

Pues bien, durante el embarazo, la necesidad de cuidar nuestro cuerpo adquiere un papel más relevante si cabe, ya que, la mujer embarazada deberá cuidarse más que nunca para evitar secuelas estéticas a la postre engorrosas, especialmente en la piel.

Cuando se va a tener un bebé, hay que prestar una especial atención a las estrías, las manchas en la piel o la celulitis. Por ello, a parte de las recomendaciones que puedas recibir de tu ginecólogo, hoy te expondré algunas sencillas pautas de belleza para que tu cuerpo no se resienta durante el embarazo y vuelva a la normalidad en un corto período de tiempo tras el parto.

Lo primero que debe saber una embarazada es que cualquier crema no vale para prevenir los posibles efectos adversos de su estado en la piel y que, además, algunos de estos productos cosméticos pueden contener principios activos contraindicados para la gestación.

Por ello, a la hora de elegir las cremas a utilizar debes fijarte muy bien en que no contengan retinol, ácidos despigmentantes, aceites esenciales o algunas algas concretas, y, si tienes dudas, lo más aconsejable siempre será consultarlas con tu médico. En este sentido, aunque la celulitis sea uno de los peores enemigos durante el embarazo, las cremas anticelulíticas también se encuentran contraindicadas para este período, por lo que se deberán buscar alternativas.

Desde el momento en el que te confirman que vas a ser madre debes empezar con los cuidados. Los primeros aspectos que debes cuidar son las manchas y las tan temidas estrías. Para evitarlas deberemos aplicarnos regularmente, y antes de salir de casa, una protección solar y maquillaje con filtro UNA y UVB para evitar futuros cloasmas.

La mejor manera de evitar las estrías será aplicando dos veces al día, mediante masajes circulares muy suaves en abdomen, piernas y senos una emulsión emoliente, de jojoba o rosa de mosqueta, que proporcionará flexibilidad a la piel.

Como he indicado antes, no podemos utilizar anticelulíticos, por lo que necesitamos a toda costa evitar la retención de líquidos. Para esto, nos daremos un masaje con una crema hidratante mediante movimientos circulares en las piernas empezando por los pies; asimismo trataremos de mover las piernas mientras estemos sentadas, flexionando y estirando los pies.

Estos sencillos trucos nos servirán para evitar posibles daños futuros en la piel y sentirnos más a gusto con nuestro cuerpo en esta etapa.


La mujer embarazada ante el parto

Estamos en la recta final del embarazo, el momento del parto se acerca y los miedos en florecen en la mujer embarazada.

Son muchas las mujeres que temen el momento del parto, ya que aunque el ginecólogo mitigue nuestros miedos con sus explicaciones o nos cuenten el proceso de manera didáctica en los libros y artículos, el parto, sobre todo para las madres primerizas, sigue siendo ese gran desconocido.

Los miedos más comunes suelen ser los relacionados con el dolor, el no saber controlar los nervios, llegar tarde al hospital o, simplemente, que algo no salga bien. Debemos ser conscientes de que cuantos menos miedos sintamos, mejor preparadas estaremos para el parto.

Para menguar estos miedos y tranquilizarnos, lo primero que debemos hacer es informarnos y resolver con nuestro médico todas las dudas. En este sentido, asistir a los cursos preparatorios del parto e informarnos de la metodología de cada una de las etapas nos ayudará a reconocer las contracciones reales y perder así el miedo a, por ejemplo, llegar tarde al hospital.

Estar bien informada es la mejor manera de vencer todos nuestros miedos a la hora de tener un bebé. No dudes en preguntar acerca de las posibles complicaciones que puedan surgir durante el parto, informarte sobre la epidural, etcétera. Un conocimiento  profundo hará que seas más consciente del proceso por el que va a pasar tu cuerpo y ello te ayudará a enfrentarlo mejor.

Ante todo, sé positiva: si todas las pruebas de diagnóstico prenatal, los análisis y las ecografías que te han hecho durante el embarazo no han presentado complicaciones deberías tranquilizarte, ya que, apenas el 3% de los recién nacidos presenta algún tipo de problema.

Como decía al comienzo del post, la mejor solución para paliar el dolor es relajarse. El temor al dolor hace que los músculos estén más tensos y produce respuestas fisiológicas como un aumento del sudor y las palpitaciones. En cambio, aliviando el temor, evitamos todo esto y conseguimos que el útero vuelva a funcionar con normalidad, disminuyendo la sensación de dolor.

Para paliar este posible estrés, puedes plantearte la posibilidad de practicar algún tipo de deporte como el yoga o pilates, que no solo te ayudará a combatir el estrés, sino que además proporcionará a tu cuerpo el estado físico óptimo para el momento de ser madre.


Relajación para el embarazo

El embarazo es una de las etapas más difíciles para una mujer: los cambios hormonales, físicos, etcétera, hacen importante cuidar no solo la salud física sino también la salud mental.

Nunca se debe olvidar, que aunque ser madre es motivo de alegría, supone un cambio sustancial y radical en la gestante, por lo que los cuidados prenatales no pueden limitarse al aspecto físico.

En el primer trimestre, el más delicado del embarazo, es conveniente prestarnos atención a nosotras mismas, deberemos analizar los sentimientos que nos inquietan. Muchas veces es frecuente que la mujer embarazada tenga sentimientos encontrados sobre el futuro hijo, la alegría de ser madre a veces se ve empañada por los temores ante los cambios que se acercan. Miedos ante los cambios corporales, profesionales…ante la situación en general, por lo que en esta etapa es muy importante que su entorno, en especial el compañero, le incite a hablar de sus temores, dudas o fantasías. Si la embarazada padece en esta etapa hipersomnia o tiene fantasías sobre el aborto, no es motivo de alarma, ya que es más frecuente de lo que imaginamos, pero siempre es conveniente acudir a un profesional.

Generalmente nos bastará con acudir al ginecólogo, que nos dará consejos para disminuir la ansiedad y aconsejará sobre actividades que podremos realizar durante el periodo de gestación. Como decía en el post anterior, la gimnasia ayudará mucho a equilibrar tanto física como mentalmente a la embarazada, ya que se pueden realizar ejercicios como yoga o pilates que reducirán considerablemente el estrés. Tampoco se deben descuidar las relaciones sexuales con tu pareja, pues estas no suponen ningún peligro para tu bebe y hacen que liberes sustancias que aminoren tu ansiedad.

Si esta, la ansiedad, pasa de unos simples temores y crees que puedes caer en una depresión, no dudes en tomar las medidas convenientes y acudir a tu médico. Él te prescribirá el tratamiento adecuado. Nunca tomes medicinas por tu cuenta, si has de tomar algo, ya sea una simple tila o valeriana, consúltalo antes con el doctor, pues él te dará las pautas para poder sobrellevar la ansiedad creada por esta nueva situación.


Gimnasia para el embarazo

Todos sabemos que el deporte es saludable, mejora la circulación sanguínea, aumenta la capacidad torácica y, además, reduce el estrés. El deporte es bueno para todo el mundo, pero… ¿También para las embarazadas?

La respuesta es afirmativa. Una rutina de ejercicios puede resultar muy beneficiosa tanto para el estado físico como mental de la mujer embarazada.

Aunque el ejercicio resulte ser beneficioso, no puede realizarse de la misma manera que antes de la concepción, ya que, hay ejercicios que la futura mama no podrá realizar.

Antes de comenzar con los ejercicios físicos, se deberá controlar el punto en el que se encuentra el embarazo y el estado de la embarazada. Para comenzar a practicar ejercicio, lo mejor es empezar paseando o nadando moderadamente.

La mayoría de los médicos recomiendan las actividades físicas dentro del agua, como la natación e hidrogimnasia, ya que en este medio se propicia la disminución de la sensación de pesadez como consecuencia de que el cuerpo flota. Asimismo, la retención de líquidos y las molestias en la espalda notarán una mejoría considerable.

Otras actividades que se suelen recomendar son el yoga y pilates, que mejorarán nuestra flexibilidad y fortalecerán nuestros músculos, preparándonos así para el momento de tener un bebe. Otra alternativa divertida es el baile, siempre practicado con moderación.

Bajo ningún concepto las embarazadas deben realizar ejercicios en los que deban manejar peso, hacer abdominales o movimientos que conlleven rebotes, saltos, bajadas y subidas o cambios radicales de dirección.

Con estas recomendaciones, la futura mamá puede comenzar con el ejercicio, que además de mantener el buen estado físico y mental, también preparará a la mujer para ser madre en diversos aspectos, le ayudará a controlar la respiración durante el parto, así como a regular la grasa que se acumula durante este, de forma que una vez pasada la gestación, sea más fácil recuperar la forma física anterior.

La gimnasia ayuda durante y después del embarazo. Así que es conveniente practicarla, y si no te sientes segura, acude a tu ginecólogo, que te aconsejará los ejercicios más apropiados en función de tu estado y forma física.


La felicidad de la mujer embarazada

us.123rf.com

Se dice que es durante la gestación cuando la mujer embarazada se vuelve más bella y su aspecto manifiesta una gran felicidad, aunque es cierto también que el estado de buena esperanza conlleva también otros estados físicos y psicológicos como el aumento del cansancio y del sueño en la futura mamá.

Por ello, hoy quiero daros algunos consejos que mitiguen los efectos menos positivos y os hagan disfrutar al máximo de vuestro embarazo.

En primer lugar, es importante el hecho de seguir una dieta equilibrada en función de cada caso y el consumo abundante de agua, que permitirá que la digestión se lleve a cabo eficientemente y que la mujer pierda esa sensación de “pesadez” en su estómago.

Otro aspecto a tener en cuenta para la relajación es la práctica moderada de ejercicio físico durante esta etapa, que también beneficiará a la mujer de cara al momento del parto, además de la utilización de ropa holgada y un calzado cómodo.

Además, es importante sentirse atractiva durante el embarazo y, sobre todo, intentar vivirlo con la mayor ilusión del mundo, evitando los disgustos y las preocupaciones.




Embarazo y gripe A

planmediconova.com

Es un tema de total actualidad y que en muchos casos hemos percibido como alarmante. No obstante, hay que se cautos con las alarmas generalizadas sobre el tema, especialmente cuando de trata de peligros para la salud.

Es verdad que una mujer embarazada es mucho más delicada y frágil frente a las enfermedades, pero la gripe A no deja de ser una gripe y por lo tanto sus efectos pueden ser evitados o minimizados con solo un poco de cuidado.

Los síntomas son efectivamente parecidos a los de una gripe común y de consecuencias identificables. Los riesgos que se estiman  son debidos a que la fiebre puede afectar el feto y es por ello que, en caso de contagio, lo principal sería reducir la fiebre para que no afecte al niño con un tratamiento cuidado para reducir la temperatura corporal.

Como cualquier contagio es cierto que no hay mejor cura que la prevención, así es que siempre lejos de fobias inútiles, lo mejor es seguir los consejos de los expertos para evitar contagiarse, evitando contactos directos con enfermos cuando sea posible y seguir los consejos difundidos por el Ministerio de Sanidad sobre el tema.


Consejos sobre los cuidados del embarazo

Guiapeques.com

El período del embarazo es una época en la que la mujer embarazada debe adoptar los cuidados embarazo oportunos para afrontar adecuadamente el momento de ser madre.

Algunos de los consejos que os puedo dar en este sentido son muy simples y, quizá, también de sentido común; pero no está de más recordarlos para recaer en ellos, sobre todo si, ahora que vas a tener un bebé, tienes inquietudes por saber cuáles son los hábitos que debes adoptar para colaborar con tu estado.

Un aspecto fundamental para llevar bien el embarazo es asegurar un buen descanso por la noche y dormir las horas oportunas, además de adoptar una dieta equilibrada en la que se rebaje el consumo de dulces y azúcar en general.

También es importante ingerir los alimentos cárnicos bien cocidos y los derivados de la leche pasteurizados para evitar enfermedades, así como dejar el tabaco si fumas y, por supuesto, evitar el consumo de alcohol y bebidas con cafeína.